Hoy voy a dedicarle esta entrada a Jesús, que es el que me anima a seguir escribiendo, asi que: ¡Gracias!
Llevo todo el día pensando en que quedan 2 semanas para la Semana Santa, y que normalmente estaría superemocionada porque me iría a Matalascañas, y este año no voy, y seguramente no vaya hasta el verano. Eso me pone triste, porque yo quiero a ese pueblo una barbaridad, y la verdad es que lo echo muchisimo de menos (y no solo por los motivos que sé que estais pensando). Así que como es un sitio importante para mi y, salvo Esther y Nacho, no sabeis como es, voy a contaroslo, y así, de cierta forma, sentiré que estoy alli.
Hay muchas cosas especiales de Matalascañas, pero las primeras que percibes son el olor y la vista. El olor te hace sentir de vacaciones, si habeis estado en la costa sabreis a lo que me refiero. Es ese olor especial a sal y humedad, denso pero no demasiado, que hace que mi pelo parezca de repente un caniche o algo así. La vista es increible, cielo azul y un monton de casitas blancas con techos marrones, intercaladas con mucho verde. Es una vista maravillosa, sobre todo, porque de fondo está el mar, lo que intensifica la sensación de paz y tranquilidad. Viniendo de Madrid, parece que estás en otro mundo.
Una vez pasadas las impresiones iniciales, procedo a contaros mis cosas favoritas. La playa es una de ellas, por supuesto. El sol brillante, el agua fria que hace que te sientas como en enero, esa lucha por el espacio, hablar con alguien mientras haces circulitos o dibujos en la arena, tumbarte en la toalla cuando sales congelada del agua y dejar que el sol te caliente, esas palas míticas hasta que tienes tanto calor que merece la pena bañarte, los paseos ida y vuelta a la roca, la muralla cuando sube la marea, las caracolas (tengo 167 de un día en un bote), la petanca con los abuelos, y el típico niño pequeño que viene a quitar las bolas, la lucha por la silla a la sombra, ...
También me encanta la ducha de mi chalet, al aire libre. Os pongo en situación: 3 de agosto, 2 y media de la tarde y tienes que ir a comer, para lo que tienes que subir las escaleras más largas y empinadas del mundo (ademas sin aire porque las pareces son altas y estrechas) y andar unos 10 min con una sombra única de un arbol a medio camino. El sol, por supuesto pega fuerte, y tu llevas la piel llena de sal y restos de crema. Y llegas a casa, dejas las cosas, te quedas en bikini, y allí al sol ai una ducha de agua caliente y fria (obviamente la pones fria). Me podría pasar horas allí debajo, cantando, echandoles jabón a mi hermanas, acaparando la ducha para que les caiga en los ojos (que mala soy ahora que lo pienso).
Otra cosa que me encanta es la plaza, aunque solo haya 4 cosas. La iglesia con sus canticos raros, los bancos en los que te sientes vaquero y equilibrista, esos caballitos donde echas 1 euro y tienes a todo el pueblo allí subido, el indian (y el mítico sabado sabadete misa y baguete), el boston burguer, la gran libreria santa marta (de la que soy la mejor cliente, que tiene complejo de chino porque vende de todo, el unico sitio para recargar el movil, y donde compro los regalos), el gelato (con esas cantidades imposibles y donde lo más pequeño no es pequeño, sino mini) en dura competencia con la ibense (y diossssss, el mejor helado de huevo kinder que hay en el mundo), la expectación cuando ponen los puestecillos, y...(redoble de tambores)...los triangulos de chocolate!!!! que los lunes cuestan menos y estan para morirse y atencion! en semana santa los calientan...dios, quiero uno ahora jeje
Quizas algo que tiene malo, es que tardas un monton en ir de un sitio a otro, pero eso da lugar a uno de los pasatiempos favoritos por todo el mundo, la admiración de chalets, estos son los mejores:
1. el redondo de cerca del tierra mar: es redondo, blanco con el tejado gris oscuro, y tiene un cenador con una hamaca-cama como en los hoteles
2. ese de estilo árabe llegando a la prensa, es así con muchos arcos, blanco y azul, y tiene un monton de plantas y una fuente
3. el griego de justo enfrente, es todo blanco, con 4 columnas gigantes en la entrada
4. el de camino de la playa, que tiene una piscina chiquitita, y luego un cenador (con techo y todo) en una isla con un rio artificial
5. el vaca: todo pintado a manchas negras y blancas
6. el de los gatos, 500 gatos viviendo allí dentro
Luego está uno de los mayores eventos del verano, el cumple de andres, en el que, por tradicion y porque tampoco hay mucho mas que hacer, pasamos el dia en la playa. Ese día es característico por varias cosas: la nevera pesadísima de andres, que te llenas de tierra hasta el culo (y mas si hacemos batallas), que agotamos absolutamente todos los juegos de cartas; pero lo más importante de todo son las siguientes 2 cosas:
1. da exactamente igual que te eches 3 toneladas de crema, que te lleves la sombrilla, que te lleves la crema y te eches 50 veces, que te pongas la camiseta,...te quemas hasta en sitios que pensabas que no podías quemarte (vease los dedos, las plantas de los pies, la parte del culo que no tapa el bikini, las orejas, los labios,...)
2 la gran tarta de huevo kinder (llegados a este punto quiero resaltar que no todo es de huevo kinder) que hace andres con su madre. Es una tarta con base de galleta y tres capas gruesas de chocolate, tiene el diámetro de un balón de playa y somos más o menos 6. La esperas durante meses, hasta que llega, te pones hasta el culo (de hecho este año hubo riesgo serio de vómito porque nos empeñamos en terminar cada uno si trozo) y ya no quieres verla ni en pintura, cada vez que la recuerdas te mareas y te duele la barriga, y así hasta marzo más o menos
El cine al aire libre, que tiene 2 salas y 2 sesiones, a las 10 y a las 12, y esa angustia de ver que no ponen nada bueno. Y cuando vas, haces cola media hora para coger sitio, pasas los bocatas destrangis, te echas litros de autan...y sufres cuando ves que va a llegar el descanso (de 5 min) y te pones en tension para llegar, comprar las bebidas y hamburguesas (esto obviamente cuando no llevas bocata).
Bueno, me estoy enrollando, así que lo voy a ir dejando ya, pero hay muchas cosas más: las tardes eternas jugando a las cartas, el hecho de que Las Golondrinas es el sitio con más aire de Matalascañas, esas 536 picaduras de hace 2 años, la barbacoa con disfraces, la feria medieval (que es el último finde, lo cual te provoca sentimientos contradictorios), el tren con sus canciones insoportables que pasa cada 2 minutos, los paseos en bici, el mercadillo de los jueves, los torneos de futbol (de reciente aparicion y donde controlamos a 20 niños tramposos y furiosos), los millones de estrellas y constelaciones que ves desde el faro (el sitio más romantico, salvo cuando los canis hacen botellon), ver a dos niños intentando bajar de la duna por el sitio más dificil y desear que se caigan, intentar colarnos todos los años al jacuzzi del tierra mar y que siempre nos pillen ( yo creo que el tio ya nos conoce),...hay millones de cosas más así que un verano venís, y os las enseño todas =)
sábado, 26 de marzo de 2011
sábado, 5 de marzo de 2011
Cosas importantes
Hoy quiero hablar de todas esas pequeñas cosas en la vida que te hacen sonreir. Es curioso que cosas tan insignificantes tengan el poder de hacernos sentir bien cuando hay cosas que sí deberían de hacerlo y no lo hacen. Quizás es porque muchas de estas cosas llevan asociadas un recuerdo, o un sentimiento, y siempre que las ves te provocan la misma respuesta, sin variables. Sin embargo, un amigo, que debería hacerte sentir bien cuando no lo estás, puede que no lo haga por las variables personales (novia, padres, exámenes, ...). Si te paras a pensarlo, es triste que confiemos más en esas pequeñas cosas que en algunos amigos.
Pero volviendo al tema que me ocupa, estos objetos o momentos especiales lo son porque son diferentes para cada persona, únicos como ellas. Para mí son momentos como cuando llueve fuera y me acurruco debajo del nórdico, cuando es sabado por la mañana y el sol da en mi pared y todo es amarillo, cuando tengo un libro para leer y estoy deseando cogerlo, ... Y objetos como mi perro de peluche de cuando era pequeña, mi corcho con las fotos y dedicatorias, determinados libros, el final fantasy X, el XIII, el marco marrón,...
Todas estas cosas son importantes para mi, y cada uno tiene las suyas, así que brindo por las sonrisas espontáneas que nos dan. Al fin y al cabo mi blog trata sobre eso ; )
Pero volviendo al tema que me ocupa, estos objetos o momentos especiales lo son porque son diferentes para cada persona, únicos como ellas. Para mí son momentos como cuando llueve fuera y me acurruco debajo del nórdico, cuando es sabado por la mañana y el sol da en mi pared y todo es amarillo, cuando tengo un libro para leer y estoy deseando cogerlo, ... Y objetos como mi perro de peluche de cuando era pequeña, mi corcho con las fotos y dedicatorias, determinados libros, el final fantasy X, el XIII, el marco marrón,...
Todas estas cosas son importantes para mi, y cada uno tiene las suyas, así que brindo por las sonrisas espontáneas que nos dan. Al fin y al cabo mi blog trata sobre eso ; )
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